Convega fomenta la Agricultura Ecológica en la comarca
Jueves, 29/10/2015
El Consorcio para el Desarrollo Económico de la Vega Baja (Convega), en colaboración con el Servicio Valenciano de Empleo y Formación (SERVEF), va a poner en marcha el Curso de Formación Profesional para el Empleo “Agricultura Ecológica” dirigido al colectivo de personas desempleadas de la comarca.
El curso homologado, con el que se adquiere el Certificado de Profesionalidad de la especialidad, tiene una duración de 530 horas y se desarrollará en las instalaciones de la Casa de la Juventud de Benejúzar, donde se va a impartir la fase teórica, mientras que la parte práctica se desarrollará en una finca con una superficie de 3.000 metros cuadrados, en la que los participantes podrán aplicar los conocimientos adquiridos haciendo uso de las herramientas y maquinaria necesarias para el desarrollo de la actividad.
Ante el potencial que los municipios de la Vega Baja tienen para el desarrollo de la agricultura ecológica, Convega promueve esta iniciativa, por segundo año consecutivo (el pasado ejercicio se desarrolló en Catral), con el objetivo de fomentar el emprendimiento agroecológico propiciando la práctica de una agricultura sustentable y respetuosa con el medio.
La agricultura ecológica
La agricultura ecológica es un sistema agrario que busca la obtención de alimentos de máxima calidad respetando el medio ambiente y conservando la fertilidad de la tierra, mediante la utilización óptima de los recursos naturales y sin el empleo de productos de síntesis química, procurando así un desarrollo agrario sostenible.
La producción ecológica favorece el aumento de la biodiversidad dado que los tratamientos plaguicidas son altamente selectivos. Por otro lado, la no utilización de productos químicos, la disminución de tratamientos o el mantenimiento de la cubierta vegetal contribuye a evitar emisiones contaminantes a la atmósfera, por lo que esta técnica puede considerarse beneficiosa en la lucha contra el cambio climático. En este sentido, resulta claro que la agricultura ecológica contribuye plenamente a los tres objetivos transversales del desarrollo rural, innovación, medioambiente y cambio climático, en la medida que representa una oportunidad para la introducción de nuevas técnicas, que requieren una formación especializada en aras a obtener una producción respetuosa con el entorno y no emisora de gases contaminantes.
La agricultura y alimentación ecológicas plantean nuevos métodos de producción en respuesta a la cada vez más creciente demanda de la ciudadanía de alimentos sanos y seguros, cultivados con el mayor respeto al entorno donde se producen y asumiendo los valores sociales que esto supone.
El curso homologado, con el que se adquiere el Certificado de Profesionalidad de la especialidad, tiene una duración de 530 horas y se desarrollará en las instalaciones de la Casa de la Juventud de Benejúzar, donde se va a impartir la fase teórica, mientras que la parte práctica se desarrollará en una finca con una superficie de 3.000 metros cuadrados, en la que los participantes podrán aplicar los conocimientos adquiridos haciendo uso de las herramientas y maquinaria necesarias para el desarrollo de la actividad.
Ante el potencial que los municipios de la Vega Baja tienen para el desarrollo de la agricultura ecológica, Convega promueve esta iniciativa, por segundo año consecutivo (el pasado ejercicio se desarrolló en Catral), con el objetivo de fomentar el emprendimiento agroecológico propiciando la práctica de una agricultura sustentable y respetuosa con el medio.
La agricultura ecológica
La agricultura ecológica es un sistema agrario que busca la obtención de alimentos de máxima calidad respetando el medio ambiente y conservando la fertilidad de la tierra, mediante la utilización óptima de los recursos naturales y sin el empleo de productos de síntesis química, procurando así un desarrollo agrario sostenible.
La producción ecológica favorece el aumento de la biodiversidad dado que los tratamientos plaguicidas son altamente selectivos. Por otro lado, la no utilización de productos químicos, la disminución de tratamientos o el mantenimiento de la cubierta vegetal contribuye a evitar emisiones contaminantes a la atmósfera, por lo que esta técnica puede considerarse beneficiosa en la lucha contra el cambio climático. En este sentido, resulta claro que la agricultura ecológica contribuye plenamente a los tres objetivos transversales del desarrollo rural, innovación, medioambiente y cambio climático, en la medida que representa una oportunidad para la introducción de nuevas técnicas, que requieren una formación especializada en aras a obtener una producción respetuosa con el entorno y no emisora de gases contaminantes.
La agricultura y alimentación ecológicas plantean nuevos métodos de producción en respuesta a la cada vez más creciente demanda de la ciudadanía de alimentos sanos y seguros, cultivados con el mayor respeto al entorno donde se producen y asumiendo los valores sociales que esto supone.
