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Ni el municipio de Formentera del Segura ni su realidad cotidiana
se podrían entender sin tener en cuenta que el municipio
forma parte de un área tan homogénea como es la comarca
de la Vega Baja (también conocida con el nombre de “Bajo
Segura“). Así, ésta se presenta como un espacio
de corte supramunicipal que aglutina en un reducido territorio una
serie de nexos en común que la cohesionan como ente.
Los municipios que integran la comarca son: Albatera, Algorfa, Almoradí,
Benejúzar, Benferri, Benijófar, Bigastro, Callosa
de Segura, Catral, Cox, Daya Nueva, Daya Vieja, Dolores, Formentera
del Segura, Granja de Rocamora, Guardamar del Segura, Jacarilla,
Montesinos, Orihuela, Pilar de la Horadada, Rafal, Redován,
Rojales, San Fulgencio, San Isidro, San Miguel de Salinas y Torrevieja.
Derivado de unas maravillosas condiciones naturales y su situación
estratégica fueron muchos los pueblos que llegaron a esta
tierra y enriquecieron con su presencia a los pueblos autóctonos:
fenicios, cartagineses, romanos, visigodos y musulmanes.
En época musulmana la comarca alcanzó gran importancia
al convertirse Orihuela en la capital de la Cora de Tudmir y gozar
de una amplia autonomía gracias al pacto firmado entre Teodomiro
y Abd-al-Aziz. Posteriormente, durante el emirato y el califato
perdió dicha autonomía y pasó a ser parte de
una provincia que comprendía los actuales territorios de
Alicante y Murcia, ampliamente disputados por los reyezuelos taifas
de los alrededores.
En el siglo XII la Vega Baja fue reconquistada por los castellanos,
acentuándose el carácter de pieza codiciada y siendo
punto de disputa entre Castilla y Aragón hasta que en 1304,
por la sentencia arbitral de Torrellas, pasó definitivamente
a la Corona de Aragón.
Durante todo este periodo, Orihuela consiguió ser la ciudad
más importante del sureste peninsular, llegando a ser capital
de gobernación en 1366 y Sede Episcopal, creada por el Papa
Pío IV, en 1564.
A finales del Siglo XVI, con la iniciativa del arzobispo Fernando
de Loaces y encomendando la tarea a los frailes dominicanos, se
fundó la Universidad de Orihuela, donde se podían
cursar estudios de Arte, Cánones, Leyes, Medicina y Teología
y que llegó a convertirse en una de las más prestigiosas
de España.
El siglo XVII constituye un periodo de movimiento de población,
ya que en la comarca una grave epidemia de peste produjo una elevada
mortandad, que fue compensada con la llegada de gentes foráneas,
cuya principal consecuencia fue un cambio lingüístico
importante, pasando de la lengua valenciana a la castellana.
El siglo XVIII supuso un periodo de cambios importantes. El apoyo
prestado a los Austrias durante la Guerra de Sucesión, supuso
para la comarca la pérdida de privilegios que obtuvo durante
la Reconquista cuando era zona fronteriza. El Castillo de Orihuela,
construcción emblemática de la ciudad, fue destruido
como símbolo del sometimiento de la Vega. Por otra parte,
en este mismo periodo, el Cardenal Belluga, nombrado Capitán
General de Valencia por su apoyo a Felipe V, acometió la
desecación y saneamiento de zonas pantanosas de la Vega Baja
que constituían zonas insalubres e improductivas donde se
instalaron colonos. Este proyecto conocido como “Pías
Fundaciones” es el origen de municipios como Dolores y San
Fulgencio, que contribuyeron al crecimiento económico y humano
de la zona.
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La Localidad, de origen musulmán, pasó en el siglo
XIII a Jaime de Aragón. Durante siglos fue pasando, como
venta, herencia o donación, por las manos de diferentes señores
y nobles, hasta que terminó por último siendo propiedad
del Marqués de Algorfa, el cual la cedió a su hijo
Nicolás y éste, apoyándose en la ley Alfonsina,
fundó el pueblo de Formentera del Segura. Así, se
puede considerar que, históricamente, la población
de Formentera nace en 1731 al amparo del privilegio alfonsino y
a través de D. Nicolás Pérez de Sarrió,
Señor de Formentera. El lugar perteneció a Orihuela,
hasta el siglo XVI a partir del cual se hizo independiente de dicha
ciudad.
Tras los terremotos de 1829 que asolaron la Vega Baja, Formentera
del Segura padeció una lenta reconstrucción, finalizada
con la edificación de la iglesia parroquial en 1840.
Las inmejorables condiciones de riego de su término, que
está bordeado por el Río Segura, permitieron al pueblo
experimentar un rápido desarrollo en el siglo XIX, a medida
que el régimen señorial dejaba paso a las propiedades
minifundistas.
Hoy día, el municipio cuenta ya con una población
superior a los 3.000 habitantes y se encuentra inmerso en una importante
etapa de crecimiento socioeconómico derivado, fundamentalmente,
de la importantísima actividad urbanística en la zona.
Descripción
del municipio
Formentera del Segura es un pequeño municipio (4,3 kms2 de
extensión) localizado en plena huerta tradicional de la Vega
Baja y a su vez en la margen izquierda del Río Segura a tan
sólo 10 kilómetros de su desembocadura en Guardamar
del Segura. La localidad está dividida en dos núcleos
urbanos. Por un lado podemos localizar el núcleo principal
(conocido por el nombre del municipio) entre las localidades de
Almoradí y Rojales; y por otro podemos localizar el núcleo
de “Los Palacios”, a 1,5 kilómetros del núcleo
de población principal e integrado en el área urbana
de Rojales (el límite entre “Los Palacios” y
el municipio de Rojales lo establecen varias calles).
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Tradicionalmente, Formentera del Segura ha sido un municipio eminentemente
agrario, aunque hoy día esto ya no se corresponde con la
realidad ya que en apenas 20 años se ha pasado de un dominio
del sector primario a una situación actual en donde éste
es el menos representativo y en donde el peso de la economía
local recae en los sectores secundario y terciario. Además,
a este cambio en la estructura económica del municipio hay
que añadir que se encuentra inmerso en una importante etapa
de crecimiento, tanto urbano como socioeconómico, derivada
de la gran actividad urbanística de la zona. Así,
en apenas un par de años se ha pasado de una población
prácticamente estancada en unos 2.000 habitantes a tener
en la actualidad más de 3.000 y con previsiones (incluidas
en el PGOU, que se encuentra en proceso de redacción en estas
fechas) de que en pocos años se alcancen los 5.000 habitantes.  |